PEREGRINACIÓN
A ROMA CON MOTIVO DE LA BENDICIÓN DE LA IMAGEN DEL BEATO JUAN PABLO II
EL VIAJE
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Fax de la Casa Pontificia |
Lo que solo
era un sueño maravilloso, gestado gracias a la idea de D. Nicolás Rivero,
nuestro Consiliario, comenzó a hacerse realidad el día 5 de febrero, cuando D.
Demetrio Fernández, Obispo de Córdoba, recibió un fax de Monseñor Georg
Gänswein, Prefecto de la Casa Pontificia. En ella, el secretario personal del Papa
Francisco accedía a la petición de nuestro prelado y autorizaba la bendición,
por Su Santidad, de la imagen del Beato Juan Pablo II que estaba realizando la
Archicofradía de Jesús.
La noticia,
esperada durante semanas, llenó de alegría a nuestra Archicofradía y en ese
mismo momento comenzaron los preparativos de una histórica peregrinación a
Roma. Se decidió que la escultura viajase en camión hasta la Ciudad Eterna,
debidamente embalada y acompañada de tres personas que pudieran turnarse en la conducción
durante los más de 2.000 kilómetros de cada uno de los trayectos. El resto de
la expedición haría en viaje en avión.
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Estructura para el transporte de la imagen |
En la noche
del sábado 22 de febrero, los hermanos de nuestra Archicofradía, Antonio Algar,
Raúl Pineda y Jesús Algar, partían desde el Llanete de la Capilla con dirección
a Roma, donde llegaría la tarde del lunes 24, después más de 40 horas de viaje
y de 2.340 kilómetros recorridos. El camión con la imagen se quedó esa noche en
el Pontificio Colegio Español de San José, donde estudian y residen los
sacerdotes españoles que viajan a Roma a cursar sus estudios superiores
eclesiásticos. En la mañana del martes y acompañados de D. Demetrio Fernández y
por Fco. Javier López del Espino, autor de la obra, la delegación nazarena
llevó la imagen hasta la Basílica de San Pedro, donde quedó depositada y
custodiada por el personal del Vaticano. Ese mismo martes, llegó a Roma el
resto de los peregrinos lucentinos, hasta un total de 37, que tras una breve
visita a algunos de los principales monumentos de esta ciudad, celebró una cena
de convivencia en un típico restaurante situado junto a la famosa Plaza Navona.
UN DÍA PARA LA HISTORIA
El miércoles
26 de febrero de 2014 quedará para siempre en los anales de la historia de
nuestra archicofradía nazarena. Comenzó para los peregrinos, como no podía ser
de otra manera,
a la hora más
significativa para nuestra hermandad, las 6 de la mañana. A esa hora todos
estaban citados en el hall del hotel, para desplazarse primero en metro y luego
caminando hasta la Plaza de San Pedro, donde se encontrarían
con D. Demetrio Fernández y con D. Mario
Iceta, Obispos de Córdoba y Bilbao respectivamente, para asistir a la misa ante
la tumba del Beato Juan Pablo II. Miles de peregrinos llegados desde las partes
más diversas del mundo hacían cola ya las 7 de la mañana para poder pasar los
controles de seguridad que dan acceso a la plaza, dentro de un ambiente
indescriptible ante la cercanía del encuentro con el Santo Padre.
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Peregrinos de la Vble. Archicofradía de Jesús Nazareno |
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El grupo de lucentinos a su llegada a San Pedro |
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La solitaria nave central de la Basílica vaticana |
Gracias
a la gestión de nuestro obispo, todos los lucentinos accedieron al recinto
vaticano por una puerta distinta al resto de peregrinos ya que estaban
autorizados para asistir a la Eucaristía privada en el interior de la basílica.
Fue realmente emocionante acceder a las vacías y silenciosas naves del primer
templo de la cristiandad.
En la cara de los presentes se adivinaba la tremenda suerte de
poder vivir esos momentos. Al llegar a la Capilla de San Sebastián, los
peregrinos se postraron ante el altar, donde se encuentra la tumba del Beato,
dirigiéndole los primeros rezos de la jornada.
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Tumba del B. Juan Pablo II, en la capilla de San Sebastián |
La
Eucaristía estuvo presidida por D. Demetrio Fernández, Obispo de Córdoba y
concelebrada por D. Mario Iceta, Obispo de Bilbao, por D. Juan José Asenjo,
Arzobispo de Sevilla, por D. Nicolás Rivero, Párroco de Santo Domingo y
Consiliario de nuestra Archicofradía y por varios sacerdotes más, entre los que
se encontraba uno de nacionalidad argentina, hermano de una de las monjas
carmelitas del convento de Lucena.
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D. Juan Ramón Cabello realiza la primera lectura |
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Dª. Maite Martín leyó el salmo responsorial |
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D. Demetrio Fernández se dirige a los presentes en la homilía |
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D. Demetrio habló en su homilía sobre Juan
Pablo II sobre el beneficio espiritual que la nueva imagen aportará al recibir
culto en San Pedro Mártir e hizo hincapié en que la providencia hubiese querido
reunir en ese altar al Arzobispo de Sevilla, al Obispo de Bilbao y a él mismo,
los tres que el próximo día 15 de marzo volverán a encontrarse en Lucena para
consagrar el templo de San Pedro Mártir.
Los
integrantes de la peregrinación nazarena salieron por el pórtico de la basílica
hacia una abarrotada Plaza de San Pedro, donde tenían reservados sus asientos
en la parte derecha del Sagrato.
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El Papa saludando desde el "papamóvil" |
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Vista parcial de la Plaza de San Pedro durante la audiencia |
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Integrantes de la delegación nazarena que pudieron saludar al Papa |
Tres miembros de la misma, D. Nicolás como párroco, Gonzalo
Beato como Hermano Mayor y Fco. Javier López como escultor de la imagen que iba
a ser bendecida, tuvieron el honor de ocupar asientos situados en la primera fila,
y posteriormente saludar personalmente al Santo Padre.
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El Papa Francisco saludando a un pequeñín |
Poco
antes de las 10 de la mañana el Papa Francisco, subido al papamóvil, accedió a
la Plaza donde estuvo saludando a todos los presentes y besando a los numerosos
niños que le eran acercados.
Después, desde el estrado colocado en el centro del Sagrato, tras
saludar a los peregrinos en varios idiomas, ofreció su catequesis semanal
versando en esta ocasión sobre el Sacramento de la Unción de Enfermos. A pesar
de que realizó la misma en italiano, pudimos comprobar su cercanía cuando vino
a decir con cierto humor, que cuando hay un enfermo en una casa y es visitado
por el sacerdote, no tiene porque ir detrás la pompa fúnebre.
EL SALUDO AL PAPA FRANCISCO
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Nuestro obispo conversando con el Papa Francisco |
Luego
llegarían los saludos personales, primero a una gran cantidad de obispos
presentes en el acto, luego a un numeroso grupo de enfermos y posteriormente a
los ocupantes de los sitios que tienen ese privilegio de entre todos los que se
encuentran en el Sagrato, entre ellos a los tres integrantes de nuestra
delegación antes referidos, junto a los que se encontraba nuestro obispo.
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Su Santidad con el sobre de las RR MM Carmelitas |
Precisamente D. Demetrio hizo
entrega al Santo Padre de un gran sobre enviado por la madre Adriana, de las
RRMM Carmelitas Descalzas de nuestra ciudad, la misma a la que el Papa llamó
por teléfono el día de Nochevieja, un sobre que el Papa pidió expresamente a
sus ayudantes que se lo guardaran en un lugar diferente al del resto de regalos
y presentes recibidos.
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D. Nicolás entrega uno de los regalos ofrecidos |
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Su Santidad conoció las imágenes de la devoción lucentina |
Habló con D. Nicolás sobre las monjas y les deseó “que
nunca pierdan la alegría”. Su Santidad, recibió de nuestro consiliario el regalo de unos
gemelos con el escudo de la Archicofradía.
Posteriormente nuestro Hermano Mayor, Gonzalo Beato, le hizo
entrega de un díptico con las fotografías de Nuestro Padre Jesús Nazareno y Mª
Stma. de Araceli y finalizó el saludo
Fco. Javier López, que le anunció que era el autor de la talla del Beato Juan
Pablo II que posteriormente tendría que bendecir. D. Demetrio, no perdió la
ocasión de señalarle que lo esperábamos por Lucena, no en vano su vinculación
con nuestra ciudad en el año que lleva como Sucesor de Pedro, invitaban a
hacerle dicho ofrecimiento.
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Observando la imagen de "nuestro" Juan Pablo II |
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Nuestro Hermano Mayor saludando al Santo Padre |
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Javier López besando el "Anillo del Pescador" del Papa |
LA BENDICIÓN DE LA IMAGEN DEL BEATO JUAN PABLO II
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Su Santidad saludando a numerosas parejas de novios |
Tras
saludar a un nutrido grupo de parejas de recién casados, vestidos todos
con sus correspondientes trajes de novios, Su Santidad procedió a bendecir las
imágenes y objetos llevados para la ocasión, un santo, una dolorosa y una
corona para una Virgen.
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El Papa Francisco bendice a una Dolorosa |
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El esperado encuentro con nuestra imagen |
Finalmente llegó a la altura del la imagen de nuestro Beato Juan
Pablo II a la que bendijo y toco en su mano izquierda. D. Demetrio, que estaba
junto a la imagen le indicó que era la que iría para Lucena y que recibiría
culto en una iglesia que se iba a consagrar el 15 de marzo. Según comentó
nuestro obispo, el Papa después de bendecirla, le comentó que la imagen “era
muy bonita”
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La bendición, un momento que pasará a la historia de nuestra Archicofradía |
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Otro instante de la histórica bendición |
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Comentando con D. Demetrio su impresión sobre la imagen |
Fue un momento
corto y sencillo, pero con una importancia tal para nosotros que nunca podremos
ni debemos olvidar. Esta imagen, además de ser de una belleza y realismo
excepcional, ha sido bendecida por un Papa, el Papa Francisco que tan hondo
está calando en todo el mundo y que por la acción de la providencia, en apenas
un año de papado ya ha tenido dos gestos de cariño relacionados con Lucena,
este que nos ocupa y aquella llamada a la madre Adriana que dio la vuelta al
mundo en los primeros días de este mismo año.
BROCHE DE ORO A UNA JORNADA INOLVIDABLE
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Los integrantes de la peregrinación con nuestro obispo y la imagen de Juan Pablo II |
Cuando Su
Santidad y la inmensa mayoría de los presentes ya habían abandonado la plaza, por mediación de nuestro querido D. Demetrio, al que nunca se le podrá pagar su
cariño e implicación para que todo este sueño se haya convertido en realidad,
toda la delegación lucentina accedió al Sagrato, y en el mismo centro de la
puerta principal de la Basílica de San Pedro del Vaticano fue colocada la ya
bendita imagen del Beato Juan Pablo II con la que todo el grupo se fotografió
en otro momento para la historia, de los muchos que se sucedieron en esa
inolvidable mañana del 26 de febrero.
A continuación y “a mano” como
se trasladas los “santos” en Lucena, la imagen fue llevada hasta el interior
del Vaticano, suscitando el interés de las personas que se encontraban por la
zona, que no perdieron la ocasión de inmortalizar la escena.
Después, en un cercano restaurante tuvo lugar
un almuerzo de hermandad junto con nuestros dos obispos, el diocesano D.
Demetrio y el “nazareno” D. Mario, tan cercano a Lucena y en especial a nuestra
Archicofradía, que no quiso perder la ocasión de estar una vez más junto a
nosotros en una jornada tan importante.
EL REGRESO
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Antonio y Raúl, dos de los chóferes que llevaron el camión con la imagen |
Finalizado
el almuerzo, la imagen que había vuelto a ser embalada y colocada en el camión,
partió desde la Ciudad del Vaticano en esta ocasión hacia Civitavecchia, ciudad
portuaria de la provincia de Roma, desde donde viajó en ferry hacia Barcelona y posteriormente
ya por carretera hasta Lucena, a donde llegó la mañana del 28 de febrero siendo
llevada al Convento de San José de las RRMM Carmelitas de nuestra ciudad, donde
permanecerá hasta el domingo 9 de marzo, cuando será trasladada al otro
convento de clausura existente el Lucena, el de las RRMM Agustinas Recoletas.
En la clausura de dicho convento permanecerá la imagen del Beato Juan Pablo II
hasta que esta sea trasladada a su lugar definitivo en la iglesia de San Pedro
Mártir, donde recibirá culto desde el mismo día de la consagración de dicho
templo, el próximo sábado 15 de marzo.
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